Aquí encontraras mis apuntes, reflexiones y ensayitos sobre mi paso como estudiante por la Maestría en Derechos Humanos y Democracia.

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sábado, 6 de diciembre de 2008

Teoría de la Democracia

Examen Final 1 Trimestre
¿Cuál es el modelo de democracia que impera en México?

El modelo democrático en México está inscrito en la tendencia liberal libertaria, su perspectiva es representativa y procedimental. Representativa en el sentido que ofrece a los ciudadanos un método para seleccionar a la clase política que represente sus intereses, liberándolo así de tomar decisiones y dedicándose al ámbito de su vida privada. Este método de selección es elitista (un grupo en el poder), puesto que sólo permite al ciudadano la posibilidad de aceptar o rechazar, de manera frecuente, a sus gobernantes, dada su irracionalidad en materia política, puesto que eso lo incapacita para determinar la voluntad general o el bien común (Schumpeter, 1983:323). En su vertiente procedimental este modelo supone la ausencia de un contenido democrático y mira el método de votación sin objetivos específicos. La democracia es sólo un método, mecanismo o procedimiento para seleccionar a los gobernantes sin garantía de que lleguen los mejores (Sartori, 1997:35).

El sistema de partidos en México, como en muchas partes del mundo opera bajo la lógica del mercado; para ser beneficiado por el ciudadano con su voto y así ganar elecciones, se convierte en un empresario que ofrece sus políticas al consumidor –el votante (Downs, 1991:269). Pese a que en México existen más de dos opciones políticas para que el ciudadano pueda elegir la que mejor lo represente, este modelo de mercado político es oligopólico debido a que existe una tendencia a la unificación de sus propuestas u ofertas que los hace muy similares entre sí (Vázquez, 2007:339). Este problema no sería tan relevante si el votante recibiera información completa acerca de las opciones que tiene, sin embargo, los medios de comunicación que también se encuentran dentro de la lógica del capitalismo, subsisten debido a los espacios que venden a sus clientes y no a la calidad de información que ofrece a los ciudadanos. Los oligopolios y la información incompleta, entre otros elementos, problematizan el funcionamiento óptimo del método (Vázquez, 2007: 343).

Una de las críticas que se hace a este modelo donde la democracia es solo un método sin sustancia viene de la teoría democrática clásica, en donde la relación entre élites y masa se ha invertido; son ahora las masas quienes amenazan el sistema “democrático” creado por las elites en el poder y ahora son éstas las que defienden la democracia, llamando a este fenómeno “elitismo democrático” (Bachrach, 1967:29).La democracia entonces, se mantiene controlando las masas y reduciendo su participación sólo a procesos gubernamentales pero sin poder incidir en la estructura social elitista, sin ampliar el concepto de lo político a todas aquellas esferas consideradas privadas y que afectan los valores sociales. Si bien es cierto que en el proceso las élites pueden servir de guía y estímulo se debe impedir el establecimiento de la relación entre una élite dominante-creadora, y una no élite, sometida-pasiva característica de la teoría elitista (Bachrach, 1967:23), ya que las masas no son intrínsecamente incompetentes ni son materia moldeable, sin voluntad, ni ingobernables capaces de dañar la cultura y la libertad (Bachrach, 1967:20). Por ello, contrario al elitismo que camina de la mano con la democracia procedimental, Bachrach argumenta que las decisiones políticas no deben ser tomadas sólo por un puñado de hombres. La participación del ciudadano en los asuntos públicos es esencial para lograr el pleno desarrollo de las aptitudes humana.

¿Cuáles son los principales dilemas de ese modelo?

Uno de los dilemas que presenta este modelo, es la existencia de grupos de presión. La utilidad de estos grupos depende de las decisiones que tome el partido en el poder; por lo tanto, estos grupos deben persuadirlo de que las políticas que ellos desean, también las desean un gran número de ciudadanos. Al tener más información que los ciudadanos, estos grupos pueden generar mucha más influencia sobre el gobierno para aumentar su utilidad, generando con esto un sesgo a favor de los intereses de los productores en contra de los intereses de los consumidores (Downs, 1991:293-294). Con este sesgo se construyen poderes fácticos ilegales que medran el funcionamiento correcto de la democracia. De acuerdo con el texto de Schmitter y Lynn en este sentido, en las democracias modernas, los votos se pueden contar, pero solo las influencias pesan (Schmitter y Lynn, 1996:40).

La exclusión social y económica también forma parte de los dilemas de este modelo. Para Macpherson la exclusión política permite la exclusión económica y social; si se desea entonces aumentar la inclusión política es necesario fomentar la igualdad económica y social. Esto no equivale a decir que un sistema más representativo bastaría por si solo para eliminar todas las desigualdades de nuestra sociedad. Significa únicamente que la poca participación y la desigualdad social están tan inextricablemente unidas que para que haya una sociedad más equitativa y más humana hace falta un sistema político más participativo (Macpherson, 1981:114). Este dilema por tanto, acarrea graves restricciones a la ciudadanía.

Las dinámicas del mercado, a partir de las reformas que impulsa el modelo neoliberal, afectan y reorganizan la vida en sociedad. Es en esta reorganización, que el papel de la política cambia y deja de ser una instancia privilegiada de representación y coordinación que ve alejada su influencia sobre los procesos económicos. Este dilema tiene que ver con el hecho de la existencia de una relación tensa entre el Estado y el Mercado, ya que la política democrática ve muy restringido su marco de acción y deja de disponer de los medios adecuados para operar como eje organizativo de la vida social. (Lechner, 1996:8)

La autonomía del sistema democrático es precaria puesto que no es independiente de las presiones políticas impuestas desde el extranjero. Lo nacional en tensa relación con lo internacional cobra en la actualidad gran relevancia pues afecta de manera importante el concepto de Soberanía en los estados. ¿Es realmente democrático un sistema si sus funcionarios electos son incapaces de tomar decisiones sin tener la aprobación de actores que están fuera de su dominio territorial? (Schmitter y Lynn, 1996:43).

Si bien el capitalismo debe ser una condición necesaria para la democracia, la problematización que trae consigo la tensión entre Capitalismo-Democracia es estructural. Mientras que un gobierno democrático debe ser equitativo, el capitalismo reparte de manera inequitativa. Es necesario entonces, modificar de manera significativa el capitalismo para que sea compatible con la democracia (Offe y Schmitter, 1995:16).

¿Cuál considera que es el modelo de democracia que debiera existir en México? ¿Qué debe modificarse para que dicho modelo exista?

La democracia en México es puramente electoral, donde las élites partidistas compiten por el voto ciudadano, y una vez realizada la elección, la participación es muy limitada. Si bien es cierto que es necesario reducir de manera importante las desigualdades económicas y sociales a través de la implementación de políticas redistributivas; adecuar el sistema de procuración e impartición de justicia para evitar la impunidad; mejorar los niveles de control ciudadano al gobierno, entre muchos otros, es de vital importancia solucionar el gran problema de la exclusión de los ciudadanos comunes mediante la construcción de políticas públicas más incluyentes para garantizar una perfecta construcción de la ciudadanía. Dotar a la democracia de un sustento que garantice derechos a los ciudadanos por encima de la economía, de los intereses externos, de las desigualdades internas y de los grupos de presión. Para lograr esto es necesario dar un salto del procedimiento a la sustancia.

Para Ferrajoli, es necesaria una redefinición jurídica de la democracia. La democracia no es democracia si sólo se sustenta en sus procedimientos y formas; hace falta algo más que de legitimidad a esas decisiones de las mayorías, por lo tanto, su poder debe ser limitado, debe estar sujeto a derecho, con esto se garantiza la igualdad entre los derechos de la mayoría y los derechos de las minorías (Ferrajoli, 2001:14). Este es el paradigma de la Democracia Constitucional.

Estando los derechos fundamentales en calidad de normas, no dispuestos por ellas, e incluidos en las constituciones como otras tantas normas sustanciales, los ciudadanos son titulares de esa parte sustancial de la constitución. Una vez estipulados constitucionalmente, los derechos fundamentales no son una cuestión de mayoría y deberían estar sustraídos también al poder de revisión. Elevados a normas de ordenamiento, tales derechos confieren a sus titulares una colocación sobre-ordenada al conjunto de los poderes, público y privado; es aquí donde reside la Soberanía, en esa común titularidad (Ferrajoli, 2001:23). Los derechos fundamentales como “contra-poderes” sobre los derechos públicos, las maquinas políticas y sobre los aparatos administrativos, es ahí donde está el significado profundo de la democracia (Ferrajoli, 2001:24). Establecidos los límites de su poder, las mayorías no podrán pasar sobre los derechos de las minorías, abonando con esto el camino al pluralismo característico de las democracias y al respeto, protección y garantías a los proyectos individuales y colectivos.

En democracia la mayoría reconoce los derechos de las minorías dado que acepta que la mayoría de hoy puede convertirse en minorías mañana y se somete a una ley que representará intereses diferentes a los suyos pero no le negará el ejercicio de sus derechos fundamentales. La democracia no reduce al ser humano a ser únicamente un ciudadano; lo reconoce como un individuo libre (Touraine, 1994:28).



Bibliografía
-Bachrach, Peter. (Primera edición en inglés 1967). Crítica de la teoría elitista de la democracia. Buenos Aires: Amorrortu.
-Downs, Anthony. En Joseph Colomer. Lecturas de Teoría Política Positiva. (1991) Madrid: Instituto de Estudios Fiscales
-Ferrajoli, Luigi. (2001). “Sobre la definición de democracia” en Luigi Ferrajoli y Michelangelo Bovero. Teoría de la democracia. Dos perspectivas comparadas. México: IFE. Colección: temas de la democracia. Serie: Conferencias magistrales.
-Lechner, Norbert. (1996). “Las transformaciones de la política.” en Revista Mexicana de Sociología, Núm. I, México: UNAM. enero-marzo.
-Macpherson, C.B. (primera edición en inglés 1977). (1981). La democracia liberal y su época España: Alianza editorial.
-Offe, Claus y Philippe Schmitter. (1995). Revista Internacional de filosofía política. No. 6. Diciembre. Madrid.
-Sartori, Giovanni. ¿Qué es la democracia?.(1997) México. Nueva Imagen.
-Schmitter, Philippe y Terry Lyn Karl. (1993). “Qué es... y qué no es la democracia” en Larry Diamond y Marc Plattner. El resurgimiento global de la democracia. UNAM: Instituto de Investigaciones Sociales.
-Schumpeter, Joseph. (Primera edición en inglés 1942). (1983) Capitalismo socialismo y democracia. Tomo 1. Barcelona: Ediciones Orbis. 1983.
-Touraine, Alain. (1994) ¿Qué es la democracia? México: Fondo de Cultura Económica.
-Vázquez, Daniel. (2008) Guía de Teoría de la Democracia. México: FLACSO

Teoría de la Democracia

Examen Parcial 1 Trimestre

1.- Recupere dos modelos de democracia (sin contar los modelos elitista – tecnocrático de Schumpeter y de la elección racional de Downs) y compare el elemento en que ponen énfasis, las relaciones internas de cada modelo y los resultados esperados.

Para este fin tomaré los Modelo de Pluralista y Protector. Los dos Modelos están inscritos en la tendencia liberal-libertaria desde una perspectiva procedimental representativa.

Estos dos modelos, mediante la representación, liberan al ciudadano de la toma de decisiones políticas, puesto que existe una clase política que es la encargada de hacerlo, para que puedan desarrollar su vida privada, ya que la representación es la mejor manera de asegurar la congruencia de intereses entre la comunidad y el gobierno. Por ello, la elección frecuente de los representantes garantiza que éstos actúen acorde a los intereses de sus electores (Prud´Homme, 1997:21). En su vertiente procedimental este modelo supone la ausencia de un contenido democrático y mira el método de votación sin objetivos específicos. Básicamente estos modelos ven a la democracia como un método, mecanismo o procedimiento para seleccionar a los gobernantes aunque no garantiza que lleguen los mejores. En este sentido, la democracia se resuelve en las estructuras y en las técnicas que la hacen aplicable (Sartori, 1997:35).

La tendencia liberal-libertaria tiene que ver con la libertad liberal. ¿Como es la libertad (liberal) en la democracia? Held afirma que sólo los individuos pueden juzgar qué es lo que quieren y, por lo tanto, cuanto menos interfiere en sus vidas el estado, mejor para ellos. (Held, 1992:296). Mientras que para Bovero, la libertad liberal garantiza las libertades fundamentales, que deben ser disfrutadas por todos en igual medida, sin discriminación y privilegios (Bovero, 2002:90).

El Modelo Protector cuida al ciudadano del gobierno permitiéndoles perseguir, legítimamente, sus intereses personales, protegiendo y cumpliendo con sus derechos ciudadanos. Sus valores son además de la libertad, la propiedad. Existe en este modelo una marcada separación entre la esfera pública y privada, limitando lo político al gobierno. (Vázquez, 2008: 23)

En el Modelo Pluralista existen derechos liberales del ciudadano y por lo tanto sus dos valores más importantes son, como en el Modelo Protector: la libertad y la propiedad. Este modelo repara en el hecho de la existencia de poderes fácticos y garantiza, -mediante la distribución de recursos políticos (voto) entre diferentes grupos-, a través de la libertad política, los derechos de las minorías; logrando con esto un equilibrio social. Los pluralistas no dan tanta importancia a las decisiones de la mayoría puesto que en la elección son varios grupos los que compiten en las preferencias. (Vázquez, 2008:24)

2.- A partir de los modelos elitista-tecnocrático de Schumpeter y de la elección racional de Downs explique si la reelección de los diputados (locales y federales), senadores, presidentes municipales y demás miembros del ayuntamiento funcionará (o no) como mecanismo de responsabilidad política

Para Schumpeter la democracia es un método, ya que los individuos son incapaces de determinar la voluntad general o el bien común, debido a su irracionalidad en materia política, puesto que para los individuos y grupos el bien común ha de significar necesariamente cosas diferentes (Schumpeter, 1983:323), por lo tanto, el pueblo sólo tiene la oportunidad de aceptar o rechazar los hombres que han de gobernarle, asumiendo con esto que la democracia es el gobierno del político (Schumpeter, 1983:343). Con esto, la representación presenta diversos problemas porque los políticos tienen sus propios objetivos y emprenden acciones que los ciudadanos no pueden vigilar o controlar, además que para ser elegidos deban satisfacer intereses particulares (Przeworski, 2002:20).
Para Downs, a diferencia de Schumpeter, el votante si es racional y tiene sus preferencias definidas; entonces, si para Downs, en una democracia, el gobierno actúa siempre con el fin de maximizar el número de votos a su favor, el gobierno es un empresario que vende políticas para ganar votos (Downs, 1991:269); pero, ¿y si los votantes potenciales no tienen la información suficiente para decidirse por el mejor producto? Además que un gobierno democrático está sesgado a favor de los intereses de los productores y en contra de los intereses de los consumidores (Downs, 1991: 294). Ya que es el mercado el que ofrece a sus consumidores (votantes) sus productos, elaborados por los productores (políticos), surge la teoría económica de la democracia siendo uno de sus principales teóricos Anthony Downs.

Con los individuos irracionales de Schumpeter y los racionales de Downs pero sin suficiente información (Downs, 1991:273), ¿es posible establecer mecanismos de responsabilidad política?

Si se toma como modelo al mercado, existe el control poliárquico-electoral, que se refiere a la posibilidad de sancionar o premiar al gobierno en una segunda reelección, en el que se gana una actuación de los políticos más a favor de los votantes (Vázquez, 2007:335).

Accountability o restrospectivo y responsiveness o prospectivo son los dos modelos que se desprenden del control poliárquico-electoral; siendo el retrospectivo el modelo que obliga a los políticos a actuar a favor de los votantes, induciéndolos a entender que tendrán que rendir cuentas de sus acciones pasadas, sabiendo que pueden ser sancionados. La “controlabilidad” acontece cuando: 1.- los votantes deciden renovar la confianza al gobierno sólo si este obra de acuerdo con sus mejores intereses, 2.- el gobierno adopta políticas necesarias para su reelección (Przeworski, 2002:20).
En el modelo prospectivo o responsiveness, la representación de mandato sucede cuando lo que desean políticos y votantes coincide o cuando a los políticos solo les importa ganar elecciones y para ello deben prometer e implementar las políticas más beneficiosas para el público (Przeworski, 2002:25), pero esto, en la mayoría de los casos no sucede y presenta otros problemas. Por ejemplo, quizá los políticos no cumplan con sus promesas pero si aplicaron políticas que mejoraron el nivel de vida de los votantes, seguro no serán castigados. Además que la democracia no tiene mecanismos para castigar a quien no cumpla con sus promesas de campaña.
Todo esto podrá llevarse a cabo si se cumplen tres premisas:
1.- la existencia de dos o más opciones distintas para elegir
2.- un votante racional bien informado
3.- la existencia de elecciones libres

Atendiendo el texto de Vázquez, se analizan problemas importantes para el cumplimiento de las tres premisas, primero, se encuentra una tendencia a la unificación ideológica entre los partidos con una clara tendencia hacia la derecha, marcando claramente la inexistencia de dos o más opciones a elegir. Con esto, el modelo de mercado político no es libre- competitivo sino oligopólico y cuando hay tan pocos vendedores no necesitan responder y no responden a las demandas de los compradores igual que debe hacerlo un sistema plenamente competitivo (Vázquez, 2007:339).

El problema de la información no es pequeño ni fácil de solucionar, puesto que la información puede ser incompleta o manipulada o las dos. Aquí es relevante resaltar que los medios de comunicación también están dentro de la lógica del capitalismo y las empresas no comprarán espacios publicitarios en un medio que se muestre renuente o directamente contrario al capitalismo o a los factores reales de poder dominantes en un contexto nacional determinado (Vázquez, 2007: 343). Será de mucha utilidad explorar los nuevos espacios alternativos de información que a través de las nuevas tecnologías están creciendo cada vez con mayor fuerza.

Por ultimo, si dos de las tres premisas no son cumplidas, resulta muy complicado que se pueda cumplir la tercera y se reafirma lo que otros autores han concluido: que las elecciones no garantizan el control poliárquico-electoral.

Bibliografía

-Bovero, Michelangelo. (2000). Una Gramática de la democracia. Contra el gobierno de los peores. Madrid. Trotta.
-Downs, Anthony. (1991). “Una teoría económica de la acción política en una democracia”. En Joseph Colomer. Lecturas de Teoría Política Positiva. Madrid: Instituto de Estudios Fiscales. p. 263-297.
-Held, David. (Primera edición en inglés 1987). (1992). Modelos de democracia. México. Alianza Editorial
-Prud’homme, Jean- François. (1997). Consulta popular y democracia directa. México: IFE. Cuadernos de divulgación de la cultura democrática. 15: 17-28 y 47-51.
-Przeworski, Adam. Bernard Manin y Susan Stokes. (Primera edición en inglés1999) (2002). “Elecciones y representación.” en revista Zona abierta. Núm. 100/101. Madrid. p. 19-49.
-Sartori, Giovanni. (1997). ¿Qué es la democracia?. México. Nueva Imagen
-Schumpeter, Joseph. (Primera edición en inglés 1942). (1983). Capitalismo socialismo y democracia. Tomo 1. Barcelona: Ediciones Orbis.
-Vázquez, Daniel. (2008) Guía de Teoría de la Democracia. México: FLACSO
-Vázquez, Daniel. (2007). “La democracia, el populismo y los recursos políticos del mercado: déficits democráticos y neopopulismo” en Vox Populi. Populismo y democracia en América Latina. México: FLACSO.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Sociología de los Derechos Humanos

Examen Final 1 Trimestre

Cómo los procesos de globalización y creación de comunidades impactan en la conceptualización, teorización, legislación y práctica de los derechos humanos.

Los procesos de modernización, entre otros, la Revolución Industrial y la Revolución Democrática, son los que rompen las estructuras y relaciones internas de la comunidad orgánica, ese lugar cálido y armonioso en donde no se necesita explicación alguna pero que a la manera de Bauman, se intercambia seguridad por libertad (Bauman, 2003:11). El tejido social comunitario, entonces, ve roto sus lazos; una nueva manera de racionalización se impone al acabar con el sentido de sus bases materiales. Las dimensiones políticas, sociales y culturales de la antigua comunidad se transforman, la comunidad se hace Sociedad. Es aquí donde la ingeniería social suple la referencia comunal como factor de cohesión y de control para ponerse a la par de las exigencias que imponía el capitalismo moderno. Fue entonces, como esa amplia y compartida orientación cultural que da fundamento a la identidad social, que son los lazos sociales, busca escapar por los intersticios de los procesos modernizadores y vuelven de nuevo a recrearse relaciones comunitarias (Fistetti, 2004:8). La comunidad no desparece aplastada por la modernidad, de alguna manera también ha cambiado y se adapta a esos procesos; más que nunca, goza de buena salud. Como sostiene de Marinis, todos esos procesos que implican la modernización - ya sea la colonización, expansión del capitalismo, la revolución de las comunicaciones, las dos guerras mundiales, - sobrepasaron sus fronteras en magnitud y alcance; en si, la modernidad en su conjunto, es un fenómeno intrínsecamente globalizador (Fistetti, 2004:8). Podría decirse que actualmente la globalización es un fenómeno multidimensional debido a la complejidad que ha alcanzado; para Giddens es la identificación de las relaciones sociales mundiales que unen localidades distantes de tal modo que los acontecimientos locales están condicionados por eventos que ocurren a muchas millas de distancia y viceversa (Santos, 2003:167). En sus dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales la globalización ha impactado de manera significativa todo un conjunto de relaciones. La imposición de la política económica neoliberal que afecta de manera significativa las economías locales nacionales; el surgimiento de las empresas multinacionales que por su importancia tienen un gran poder de decisión sobre las políticas salariales nacionales; el papel del mercado amenazando el poder de Estado; la homogeneización de valores como el individualismo, la racionalidad y el utilitarismo (Santos, 2003:171-190). Mientras para algunos, la globalización es considerada como un gran triunfo de la racionalidad, de la innovación y de la libertad, capaz de producir progreso infinito y abundancia ilimitada, para otros, lleva la miseria, la marginalización y la exclusión de la gran mayoría de la población mundial; es en este encuentro de posturas donde la globalización se transforma en un campo de disputa social y política (Santos, 2003:195); una arena de conflictos por el control del poder, donde los ganadores son las fuerzas de la colonialidad y el capitalismo (Quijano, 2000:14). Es ahí, - en ese campo de disputa, en esa arena de conflictos,- donde los estados o sociedades que no han podido alcanzar la madurez de un estado-nación, ven amenazada su soberanía al ser sometidos a la imposición del neoliberalismo; como consecuencia de ello, la des-democratización de la representación política y de la des-nacionalización de la sociedad (Quijano, 2000:9). La pérdida de empleo estable, ingresos adecuados, libertades públicas, espacios de participación democrática en la generación de la autoridad pública son algunas de las demandas de los grupos que se resisten a ser los perdedores en esta arena de conflictos. Es en esas luchas de resistencia donde se abre paso la comunidad moderna, esa comunidad renovada que ha dejado atrás lo orgánico y territorial para insertarse en los procesos de la globalización “desde abajo” o contrahegemónica. Si bien la globalización “desde arriba” o hegemónica implica procesos en los que se ven involucrados los grandes capitales y las grandes potencias transnacionales, la globalización “desde abajo” busca la organización trasnacional en defensa del trabajo, la filantropía, los servicios legales alternativos, grupos de desarrollo alternativo y sostenible, artísticos, científicos, entre muchos otros, que buscan valores culturales alternativos, no-imperialistas; Santos le llama Cosmopolitismo. Existe también otra vertiente “desde abajo” que defienden los recursos que deben ser administrados por fideicomisos que pertenezcan a la comunidad internacional en nombre de las generaciones presentes y futuras; la herencia común de la humanidad (Santos, 1998:351). Un sector importante en este surgimiento de nuevas comunidades en resistencia, “desde abajo” o contrahegemónicas están abanderadas por la defensa de los Derechos Humanos. Estas comunidades esperan que su problemática sea contextualizada, esto es, ubicada en una posición opuesta a la concepción racionalista de tipo metahistórico y transcultural a que es obligada y sometida toda diferencia, bajo la lógica de la occidentalización de los valores (Santos, 2003:190). La idea misma de los Derechos Humanos, supone la libertad de los seres humanos para optar por los modelos de vida y organización social que se correspondan con sus preferencias soberanas; en este sentido, los DH vienen a llenar el vacío dejado por la política socialista (Santos, 1998:345). Una de esas comunidades, surgida de los intersticios que dejan la modernidad y la racionalización es Comunidad Rebumbio, formada por estudiantes y maestros de sociología, sociólogas, además de artistas gráficos, artistas plásticos, documentalistas, médicas, caricaturistas, educadoras, editorialistas, directores de teatro, actrices, comunicólogas, abogadas, pedagogas; tras la paulatina desaparición de los Derechos Sociales acontecido en su país, México, decidieron organizar sus opciones vitales en torno a la configuración de un medio de comunicación que diera voz a sus demandas e información a la población sobre lo que los medios nacionales no informan. El monopolio de la información en México obedece a las presiones internas que los grupos del poder fáctico someten al poder político y a las presiones externas de una imposición a la homogenización de los valores. Apoyada en uno de los elementos constitutivos de la modernidad, esta Comunidad Virtual está desanclada de la presencia y el territorio. Xalapa, Córdoba, Orizaba, Alvarado, Boca del Río, Puerto de Veracruz, Playa del Carmen, D.F., son los lugares de residencia de sus integrantes, que haciendo uso de las tecnologías de la información, transmiten diariamente programas vía internet en los que abordan temas del acontecer mundial y nacional, con visión crítica y apelando al derecho a la información. La libertad de Expresión es la bandera de esta comunidad, que, ante la desaparición paulatina de la intervención reguladora del Estado en el ámbito de lo social, formula sus demandas en base a una vida más justa, equitativa y libre que todo Estado Democrático debe promover y otorgar a sus ciudadanos. Comunidad rebumbio critica lo local, pero insertándose en la demanda global que señala la desaparición de los Estados de Derecho bajo el peso de corporaciones legales que hacen prevalecer los intereses de los más potentes y las estrategias más desprejuiciadas (Zolo, 2004:3). Las comunidades locales, por tanto, deben trabajar en conjunto con las emergentes “constelaciones jurídicas” que no limitan su participación en un territorio particular sino que sigue los imperativos y demandas de instanciad supranacionales adscritas a la defensa de los DH (de Marinis, 2008:40). Para Santos, la defensa contrahegemónica de los DH sólo será posible si existe una relación balanceada y mutuamente reforzante entre competitividad global, y legitimidad local, esto es, que los DH sean reconceptualizados como multiculturales; cuando se logre trascender el debate entre lo local y lo global, lo relativo y lo universal (Santos, 1998:352).


Bibliografía
-Bauman, Zygmunt: Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Siglo XXI,
-De Marinis, Pablo (2008). Guía de Sociología de los Derechos Humanos. FLACSO. México
-Fistetti, Francesco. (2004)Comunidad. Léxico de Política. Buenos Aires: Nueva Visión.
-Quijano, Aníbal. (2000) “Colonialidad del poder, globalización y democracia”. Lima. Disponible en varios sitios web, por ejemplo
http://www.rrojasdatabank.info/pfpc/quijan02.pdf
-Santos, Boaventura de Sousa. (2003). La caída del Ángelus Novus: ensayos para una nueva teoría social y una nueva práctica política. Bogotá, ILSA.
-Santos, Boaventura de Sousa. (1998) De la mano de Alicia: lo social y lo político en la postmodernidad. Uniandes / Siglo del Hombre Editores, Bogotá
-Zolo, Danilo. (2004) “El espacio jurídico global”. En: Memoria. Revista de política y cultura. México.

Sociología de los Derechos Humanos

Examen Parcial - 1 Trimestre

1) ¿Qué es la sociología de los derechos humanos? ¿Qué la diferencia de otras sociologías y qué de la práctica de los derechos humanos?
La Sociología de los Derechos Humanos es una subespecialidad de la Sociología del Derecho (de Marinis, 2008:7), también llamada Sociología Jurídica. La aproximación sociológica de análisis intenta dar cuenta del desarrollo socio-histórico de los DH, así como los problemas que acarrea llevarlos a la práctica, buscando las causas y las circunstancias por las cuales se protegen unos determinados derechos y explicando los contenidos ideológicos que implican. La Sociología de los Derechos Humanos en particular, problematiza desde una visión crítica, las complejidades y los conflictos que se encuentran tras los conceptos universales y las categorías abstractas basadas en los principios del individualismo y del subjetivismo, con los cuales se han construido, hasta ahora la Filosofía del Derecho (Fariñas, 1998:688). La SDH ni justifica, ni eleva a valor normativo los hechos como sucede con la Filosofía del Derecho; además de criticar y desmitificar las fundamentaciones universales, abstractas, suprahistóricas, metafísicas y absolutas que simplifican los problemas y tensiones que existen al pretender fundamentarlos (Fariñas, 1998:689). En la juridificación del proceso de especificación, los DH, han ganado terreno en el reconocimiento jurídico de situaciones y necesidades fácticas diferentes y plurales desde el punto de vista cultural, social y biológico; la SDH analiza y reflexiona sobre los efectos controvertidos y paradójicos que el proceso de especificación implica (Fariñas, 1998:690). La idea de los DH ha representado el código de justicia del mundo moderno, pero es innegable la gran carga ideológica que existe detrás de esa idea; la SDH critica y profundiza en el análisis de la concepción general de la sociedad y del ser humano que prescribe ese código de justicia (Fariñas, 1998:693). La construcción universalista, abstracta, eurocentrista y descontextualizada de los DH es, actualmente insuficiente para dar respuesta a las controversias planteadas por la crisis del paradigma de la modernidad (Fariñas, 1998:695); rota la racionalidad jurídica salen a flote la complejidad de las situaciones reales encarnadas en el pluralismo cultural. Apoyados en la SDH, es hora de contextualizar y reinterpretar los DH según las específicas identidades culturales y sociales que se han mantenido encubiertas por este modelo moderno que rechaza cualquier diferencia.

2) Defina el concepto de comunidad en los términos analizados en la materia. ¿Qué relevancia tiene este concepto para pensar contemporáneamente a los derechos humanos?
La comunidad imaginada es un lugar cálido, armonioso, donde nada necesita ser explicado ni criticado, todo el entendimiento esta dado, los lazos son fuertes, emotivos, sin pretensión alguna de daño, no existen los extraños, la comunidad es un espacio en el que podemos estar a salvo, seguros. Para Bauman, la comunidad imaginada es una cosa muy diferente a la comunidad realmente existente. ¿Quieres seguridad? Dame tu libertad. ¿Quieres entendimiento mutuo? No hables a extraños ni uses idiomas extranjeros. ¿Quieres confianza? No confíes en nadie fuera de tu comunidad. ¿Quieres seguridad? No dejes entrar a extraños y abstente de actuar de forma extraña y de tener extraños pensamientos. La comunidad entraña una importante contradicción entre seguridad y libertad (Bauman, 2003,11). La comunidad real, esa que te pide renunciar a tu individualidad, a tu libertad, es auténtica cuando no existe motivo alguno para la reflexión, la crítica o la experimentación, puesto que es fiel a su naturaleza siendo distintiva existen “ellos” y “nosotros”; pequeña, la comunicación entre sus miembros es omniabarcante, densa y por ultimo autosuficiente, el aislamiento es completo. La comunidad es Homogénea (Bauman, 2003:18-19). Los procesos de modernización son los que romperán las estructuras y relaciones internas de la comunidad. Una nueva forma de pensamiento rompe con el tejido social comunitario para imponer su racionalización. Los hábitos comunales fueron forzados a cambiar para entrar a la lógica de una nueva rutina gobernada por el trabajo. Siendo el acto fundacional del capitalismo, la separación entre la producción y el hogar; la comunidad es separada de sus fuentes de vida y es así como se rompen los lazos emocionales entre el trabajo y la familia. La modernidad acaba con el sentido de la comunidad; la desmorona, la desmantela, le quita sentido a su quehacer, acaba con sus bases materiales. (Bauman, 2003:37) Después de la Revolución Industrial, la Revolución Democrática en todos sus alcances introduce en un sentido moderno los Derechos Humanos como dispositivos institucionales, creando con esto verdaderos momentos de ruptura con respecto al orden antiguo. La Democracia Política y los Derechos Humanos, acabaron con las dimensiones políticas, sociales y culturales de la antigua comunidad (de Marinis, 2008:17). La comunidad a través de los procesos modernizadores es transformada en Sociedad. Pero la modernidad sólo hace individuos libres a algunos y masa sometida a muchos. La pérdida de referencia comunal fue suplida por una ingeniería social que daría orden a la masa mediante el control y la gestión; la modernidad trae consigo contradicciones insalvables, como respuesta, los lazos sociales, esa común orientación cultural, ampliamente compartida por sus miembros y que es el fundamento de la identidad social, se disgrega. La comunidad no desapareció aplastada por la Sociedad tras el paso del capitalismo moderno, más bien, en sus intersticios, en sus márgenes o en el propio corazón de los procesos, constantemente se recrean relaciones comunitarias y lazos que se sustraen a cualquier otra lógica (Fistetti, 2004:8). Los Derechos Humanos que alguna vez crearon una ruptura importante en las dimensiones políticas, sociales y culturales de la comunidad, son ahora fuente de cohesión, de adhesión, de lucha, de identidad de nuevos conglomerados humanos con propósitos e intereses específicos. Las nuevas comunidades, ahora abanderadas por los Derechos Humanos, esperan que sus demandas sean contextualizadas, esto es, ubicarlas en una posición opuesta a una concepción racionalista de tipo metahistórico y transcultural, válidos sólo en abstracto, fuera de todo contexto histórico y cultural (Fistetti, 2004:160).

3) ¿Qué es la globalización? ¿Cuáles han sido los principales fenómenos sociales que la identifican?
Nada es natural en la vida social; mucho menos un fenómeno tan complejo como la globalización; Giddens la define como la identificación de relaciones sociales mundiales que unen localidades distantes de tal modo que los acontecimientos locales están condicionados por eventos que ocurren a muchas millas de distancia y viceversa (Santos, 2003:167); Quijano explica que la globalización es una arena de conflictos por el control del poder, donde los ganadores son las fuerzas de la colonialidad y el capitalismo (Quijano, 2000:14). Es en ese permanente enfrentamiento donde los valores de los vencedores son producidos y reproducidos; la globalización como tal, es un proceso construido por decisiones políticas e intereses económicos y con una determinada carga ideológica. Además que su proceso no ocurre de manera continua y estructurada, ni del mismo modo en las diferentes áreas de impacto; la globalización no es una, son muchas y ocurre de diferente manera, en distintos momentos y con distinta intensidad. Para Quijano, el fenómeno que más se destaca de este proceso es la re-concentración mundial del control de la autoridad pública a escala global. Los poderes hegemónicos aglutinados en el Bloque Imperial Mundial (BIM), imponen sus decisiones sin haber sido elegidos; además de estar integrado por el G8, el BIM, cuenta con la OTAN, FMI, BM y grandes corporaciones globales (Quijano, 2000:9). En el terreno económico, encontramos la imposición de la política económica neoliberal, la nueva economía mundial. Esta nueva economía tiene la pretensión de ser una red única de intercambio de mercancía y valor (Quijano, 2000:3). Las exigencias de esta política afecta de manera importante las economías locales nacionales: apertura al mercado mundial, prioridad a la economía de exportación, derechos inviolables a la propiedad privada, privatización del sector empresarial del estado, mínima regulación estatal de la economía, políticas sociales reducidas en sus gastos transformándolas en medidas compensatorias; esto, aunado a la subordinación de los Estados nacionales a las agencias multilaterales como el BM, FMI y la OMC impacta de manera más importante a los países periféricos y semiperiféricos (Santos, 2003:171).
En el campo de lo social, está emergiendo una poderosa clase capitalista trasnacional que tiene en la empresa multinacional su principal forma institucional. Las empresas multinacionales producen más de un tercio del producto industrial mundial, por lo tanto, las decisiones que toma esa clase emergente impacta de manera significativa en la economía mundial; la reducción del costo salarial por ejemplo, que impacta de manera importante en los derechos laborales, afectando con esto la calidad de vida de muchos. La pobreza entonces, es producto del desempleo promovido por la exclusión que acompañan inevitablemente el desarrollo y la competitividad. En el área de la salud es donde se encuentran las mayores desigualdades, según la OMS, los países pobres padecen el 90% de las enfermedades que se presentan en el mundo, pero no cuentan con más del 10% de los recursos globalmente destinados a la salud (Santos, 2003:177) En el ámbito político, siendo el contexto internacional quien dicta la tendencia sobre la regulación jurídica de la economía, se ha reducido la autonomía política y la soberanía de los estados periféricos y semiperiféricos, produciendo el debilitamiento de los poderes estatales y dando paso al poder del mercado; son ahora las agencias financieras internacionales y las empresas multinacionales quienes amenazan el poder del Estado, transformándolo de un Estado al servicio de la nación, en un Estado al servicio de los intereses extranjeros; de un Estado que regula, a otro que sólo coordina; de un Estado con poder limitado al contexto nacional, a un Estado con impacto en el contexto internacional. Pero esto no ocurre sólo bajo la presión de los intereses y el poder internacional puesto que para dejar de intervenir, el Estado tiene que regular su desvinculación, su desregulación (Santos, 2003:181). En la cuestión cultural más que globalización debería llamarse occidentalización o americanización; ya que se privilegian valores como el individualismo, la democracia política, la racionalidad económica, el utilitarismo, la primacía del derecho, la publicidad, la televisión, el internet, etc. Si bien es cierto que el proceso globalizador busca la conformación de una cultura global, puesto que este es uno de los principales proyectos de la modernidad, también es verdad que han surgido formas culturales llamadas plurales. La idea de la universalización cultural pretendida trae consigo una diversificación en sus matices: lo universal y particular se entrecruzan y es ahí donde se pierden sus fronteras (Santos, 2003:190).

Bibliografía
-Bauman, Zygmunt (2003) Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Siglo XXI, Madrid, 2003
-De Marinis, Pablo. Guía de Sociología de los Derechos Humanos. FLACSO. México
-Fariñas Dulce, María José (1998) “Sociología de los Derechos Humanos”. En: Añón, MaríaJosé;
-Bergalli, Roberto; Calvo, Manuel; Casanovas, Pompeu (coords): Derecho y Sociedad. Valencia, Tirant lo Blanch.
-Fistetti, Francesco (2004) Comunidad. Léxico de Política. Buenos Aires: Nueva Visión.
-Quijano, Aníbal: “Colonialidad del poder, globalización y democracia” (Lima, diciembre
del 2000). Disponible en varios sitios web, por ejemplo
http://www.rrojasdatabank.info/pfpc/quijan02.pdf
-Santos, Boaventura de Sousa (2003). La caída del Ángelus Novus: ensayos para una nueva teoría social y una nueva práctica política. Bogotá. ILSA